En un estadio con apenas mil 400 espectadores, Chicó logró sacar un punto de Ibagué.
En las primeras de cambio, Deportes Tolima, con la obligación de proponer fútbol ofensivo, intentó armarse desde el fondo sin llegar a ser profundo y contundente en el último cuarto de cancha. Por su parte, Boyacá Chicó se mostraba rápido en la marca y en la mitad del terreno cortaba el circuito futbolístico del local.
De una pelota quieta vino la apertura en el marcador al minuto 13 de la primera parte. Tiro de esquina y balón al primer sector. El zaguero central Davinson Monsalve se levantó y peinó la pelota al segundo palo, donde apareció agazapado y solo Yimmi Chará para embocar de cabeza, 1-0.
Tras el gol, aunque sin precisión de la zona medular hacia arriba, el equipo de casa se adueñó del esférico. David Silva, Henry Rojas y Yimmi Chará se mostraban colectivos con la pelota en los pies y trataban de buscar en el frente de ataque a Mauricio Mendoza, de discreta actuación y a Ayron Del Valle, quien corridas cuatro fechas del torneo no se ha encontrado en el campo.
El visitante no encontraba el camino para llegar al empate. Diego Chica y Juan Mahecha no tenían ideas y el fútbol ofensivo era poco. Corridos los primeros 25 minutos de juego, las únicas aproximaciones del conjunto ‘Ajedrezado’ fue un disparo de media distancia de Yeison Gordillo que se fue por encima del horizontal.
Solo hasta el minuto 30 vino la más clara para el onceno conducido por Alberto Gamero. Johnny Mostasilla, de cabeza, estrelló el balón en el horizontal. Después, al minuto 42, Luis Núñez disparó de media distancia y exigió a Anthony Silva.
Al término de la primera parte, en el campo y en la retina de los espectadores quedó la sensación de dos equipos que se conocen bien, un partido muy disputado en la zona medular, mucha marca, mucha pierna y un juego regular.
Para la segunda parte, Tolima regresó con los mismos once hombres que comenzaron el partido y el onceno boyacense dejó en las duchas a Diego Chica y envió al terreno de juego al volante argentino Javier Sanguinetti, a la postre, el hombre que le dio profundidad al equipo de Gamero.
Al minuto ocho vino la primera oportunidad para el ‘Vinotinto y oro'. Danovis Banguero remató de media distancia y Ayron Del Valle, en el rebote, no pudo embocar la pelota.
Al minuto 12, el técnico Carlos Castro comenzó a mover el banco de suplentes y con el ingreso de Mike Campaz, en reemplazo de Henry Rojas, el estratega tolimense cambió el modulo táctico. Esta vez el 1-4-3-1-2 no surtió efecto como en otras contiendas.
Cuando el reloj del árbitro vallecaucano Luis Sánchez marcaba 15 minutos de la segunda parte, Boyacá Chicó se hizo dueño de la pelota y las acciones. De a poco fue arrinconando al equipo local, que no pudo contrarrestar la ofensiva ‘Ajedrezada’ y sólo se defendió como pudo de los ataques del visitante.
Nada funcionó bien para el equipo tolimense en la segunda parte. Quiso resguardarse muy rápido y conservar los tres puntos, su zona de recuperación perdió distancia y agresividad en la marca. Dejó que lo atacaran constantemente por los costados y no supo cómo corregir sus errores.
Al final, en el tiempo de reposición, en un centro de Luis Núñez al área, el que se levantó fue el argentino Cristian Alessandrini y de cabeza envió la redonda al fondo de la red, 1-1. Tristeza ‘Pijao, que una vez más recibió insultos, para jugadores y cuerpo técnico, por parte de los aficionados.
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